Nuestra Inspiración

El formar una familia ha marcado una línea en el antes y después de nuestra vida. Cuando nació nuestro primer hijo comenzó un andar de crecimiento emocional muy grande, aprendimos tomando cursos, combinado con las enseñanzas de nuestros más grandes maestros, nuestros hijos. Este período de nuestra vida ha sido de resumir lo que fuimos antes, comprenderlo, digerirlo, vivir el presente con nuestros hijos y prepararnos sin parar para lo que viene.

Aunque ha sido intenso, con momentos muy retadores pero igual con instantes de mucha felicidad, ha sido de lo mejor de nuestras vidas. Y sobretodo de gran inspiración para encontrarnos en nuestro centro, para saber hacia donde apunta nuestro andar.

Somos verdaderos creyentes del alto poder de la infancia. Y una vez más nuestros hijos nos han venido a recordar que la niñez debe tratarse con sumo cuidado, que debe celebrarse sin límites, que debe honrarse profundamente y que debemos de aprender con el corazón sobre ella.

Creemos fervientemente en la humanidad, el entusiasmo para crear un mundo mejor nunca se agota ante nosotros, queremos subirnos al tren de la esperanza junto a todas las personas que van en él y lograr contagiar ese sentimiento de contribuir y de no rendirse.